miércoles, 18 de febrero de 2026

El Día del Fundador: la Ley Scout como punto de unión

El Día del Fundador (o Día del Pensamiento como se denominaba antes), que celebramos el 22 de febrero de cada año coincidiendo con el día del nacimiento de Robert Baden-Powell, es una fecha clave para el Escultismo mundial. Más allá del recuerdo histórico, es una oportunidad para renovar el compromiso con la , un conjunto de valores que sigue guiando a generaciones de jóvenes y adultos.

La Ley Scout nos recuerda la importancia de la lealtad, la ayuda al prójimo, el respeto, la responsabilidad, la convivencia y la cooperación. Estos principios no solo se viven dentro de cada grupo scout, sino que también se reflejan en la colaboración entre distintas asociaciones que, aunque diversas en su organización o identidad, comparten una misma base educativa y un mismo ideal.

La Ley Scout cobra especial sentido cuando se vive de manera compartida. Por ello, los actos conjuntos en los que colaboran asociaciones como ASDE Scouts de España y Movimiento Scout Católico (MSC) son una expresión clara del espíritu de hermandad que impulsaron Robert y Olave Baden-Powell. Estas celebraciones refuerzan la idea de que, pese a la diversidad de sensibilidades y estructuras, el Escultismo avanza unido por un objetivo común: educar personas comprometidas con un mundo mejor.

Uno de los principios más significativos de la Ley Scout establece que el scout es amigo de todos y hermano de cualquier otro scout. Este enunciado resume de manera clara el espíritu de fraternidad, apertura y cooperación que caracteriza al Escultismo, y adquiere especial relevancia en el contexto actual. La vivencia de este principio se traduce no solo en relaciones personales basadas en el respeto, sino también en el trabajo conjunto entre asociaciones que comparten una misma misión educativa.

La participación coordinada de entidades como ASDE Scouts de España y Movimiento Scout Católico (MSC) refleja un compromiso compartido con la educación en valores y con la construcción de una sociedad más justa y solidaria.

Esta colaboración constituye una expresión concreta de la hermandad scout y del respeto mutuo y pone de manifiesto que estas iniciativas ponen de manifiesto que la diversidad asociativa es compatible con la unidad de propósito, y que el diálogo y la cooperación fortalecen el impacto educativo del movimiento en la sociedad.

Celebrar el Día del Fundador es honrar un legado compartido y vivir la Ley Scout con coherencia, colaboración y espíritu de servicio, tal y como lo soñaron quienes dieron origen a este movimiento educativo universal. Así se reafirma la voluntad de las asociaciones scouts de seguir trabajando unidas al servicio de la juventud y del bien común. También se reafirma el compromiso del Escultismo con la educación en valores y con la construcción de un mundo más justo, solidario y en paz.

Así, de manera inseparable a esta conmemoración, resulta imprescindible reconocer la figura de Olave Baden-Powell, fundadora y primera Jefa Guía Mundial. Su contribución fue decisiva para el desarrollo del guidismo y para la extensión de estos valores educativos a niñas y jóvenes, consolidando una propuesta formativa integral, inclusiva y orientada al compromiso social. El 22 de febrero, día del nacimiento de Olave, también se celebra por las Guías y Guías Scouts de todo el mundo el Día del Pensamiento. Es un día para reflexionar sobre el sentido del Guidismo y la Promesa y la Ley, que tanto scout como guía, constituyen desde entonces un marco común que une a ambos movimientos a nivel mundial.



Este año la celebración, tanto en Jerez como en El Puerto, tendrá lugar el próximo sábado 21 de febrero.