La Ley Scout nos recuerda la importancia de la lealtad, la
ayuda al prójimo, el respeto, la responsabilidad, la convivencia y la
cooperación. Estos principios no solo se viven dentro de cada grupo scout, sino
que también se reflejan en la colaboración entre distintas asociaciones que,
aunque diversas en su organización o identidad, comparten una misma base
educativa y un mismo ideal.
La Ley Scout cobra especial sentido cuando se vive de manera
compartida. Por ello, los actos conjuntos en los que colaboran asociaciones
como ASDE Scouts de España y Movimiento Scout Católico (MSC) son
una expresión clara del espíritu de hermandad que impulsaron Robert y Olave
Baden-Powell. Estas celebraciones refuerzan la idea de que, pese a la
diversidad de sensibilidades y estructuras, el Escultismo avanza unido por un
objetivo común: educar personas comprometidas con un mundo mejor.
Uno de los principios más significativos de la Ley Scout
establece que el scout es amigo de todos y hermano de cualquier otro scout.
Este enunciado resume de manera clara el espíritu de fraternidad, apertura y
cooperación que caracteriza al Escultismo, y adquiere especial relevancia en el
contexto actual. La vivencia de este principio se traduce no solo en relaciones
personales basadas en el respeto, sino también en el trabajo conjunto entre
asociaciones que comparten una misma misión educativa.
La participación coordinada de entidades como ASDE Scouts
de España y Movimiento Scout Católico (MSC) refleja un compromiso
compartido con la educación en valores y con la construcción de una sociedad
más justa y solidaria.
Esta colaboración constituye una expresión concreta de la
hermandad scout y del respeto mutuo y pone de manifiesto que estas iniciativas
ponen de manifiesto que la diversidad asociativa es compatible con la unidad de
propósito, y que el diálogo y la cooperación fortalecen el impacto educativo
del movimiento en la sociedad.
Celebrar el Día del Fundador es honrar un legado compartido y
vivir la Ley Scout con coherencia, colaboración y espíritu de servicio, tal y
como lo soñaron quienes dieron origen a este movimiento educativo universal.
Así se reafirma la voluntad de las asociaciones scouts de seguir trabajando
unidas al servicio de la juventud y del bien común. También se reafirma el
compromiso del Escultismo con la educación en valores y con la construcción de
un mundo más justo, solidario y en paz.



